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Aurora Beltrán y Nat Simons, juntas en los escenarios y en esta charla

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Aurora: «Que tengamos que estar constantemente recordando lo válidas que somos, cuando hemos demostrado en todos los ámbitos que somos magníficas, o mejores, es agotador»

 

Desde el pasado mes de octubre, Aurora Beltrán y Nat Simons andan embarcadas en Chicas Fuertes Tour, una gira conjunta por varias ciudades. Un proyecto que apuesta por el rock en femenino y con el que se lanzan a salvar la brecha generacional. Sara Morales charla con ellas.

 

Texto: SARA MORALES.
Fotos: Archivo de Nat Simons y Natxo_peli (foto 2).

 

Las separan 25 años, pero las une su condición de mujer, su pasión musical, su vocación rock y las ganas de saltarse los clichés de la industria, de la edad y del aprendizaje inherente a cada una de sus generaciones. Aurora Beltrán y Nat Simons, dos de nuestras rockeras más reconocidas, se han unido para poner en marcha juntas una gira —Chicas Fuertes Tour— con la que andan recorriendo el país desde el pasado mes de octubre, hasta junio de 2026, y quién sabe si podría alargarse todavía más. Un proyecto tan sorprendente como necesario, en el que ambas han puesto toda la carne en el asador y sobre el que hablamos fuera de bambalinas, en este mano a mano escénico y cómplice.

 

¿En qué momento de la historia musical de este país se encuentran Aurora Beltrán y Nat Simons para iniciar un proyecto juntas? ¿De qué os conocíais?

Nat Simons: Yo conocía desde hace muchos años la música de Tahúres Zurdos, cuando en la radio comercial y en la televisión, a través de canales como MTV, emitían buena música y aún sonaba rock. Tal y como me pasó con Dover, Aurora me mostró un espejo donde fijarme, fue un referente para mí desde pequeña y me hizo ver que siendo tía también se podía tener éxito en el rock. En un mundo mayoritariamente masculino y en una industria dominada por los hombres, ella nunca perdió su autenticidad; así quería ser yo, una verdadera jefaza.
Aurora Beltrán: Yo ya había oído hablar de Nat, y siempre me siento orgullosa cuando hay otra mujer más en un mundo como este del rock, tan masculino. Me llamó para colaborar en su disco Felinas y ahí pude conocerla mejor en persona. Me encantó lo que hacía, cómo lo hacía y lo valiente que era. Estuve tocando con ella en directo también y me propuso empezar una gira con ella, con una banda base, que es con la que ella funciona. Me pareció una idea excelente.

 

¿Teníais en vuestros respectivos radares la obra y la trayectoria de la otra? ¿Qué opinión os suscitaba?
Nat: Desde que escuché las primeras canciones de Aurora con Tahúres Zurdos, supe que compartíamos muchos referentes musicales. Además, las letras me parecen tan buenas… Es una verdadera poeta eléctrica. Creo, verdaderamente, que es una de las mejores escritoras y compositoras españolas, pero este país no le ha sabido hacer justicia, y ojalá pronto lo haga y le dé el sitio que se merece, como hacen tan a menudo con artistas masculinos y que, en muchos de los casos, son de dudoso talento y calidad artística.
Aurora: Yo conocía de oídas a Nat, pero tengo que confesar que no seguía mucho su trayectoria. Lo que siento es mucho orgullo cuando hay otras mujeres que hacen rock porque, siendo este un mundo tremendamente masculino, es muy difícil hacerte tu sitio, y lo tienes que hacer muy bien para que te respeten. Me alegro mucho de que Nat haya decidido sacrificarse por la causa porque, realmente, se puede decir que es un sacrificio.

 

Nat: «Aún tenemos que seguir aguantando la condescendencia y el paternalismo de una sociedad a la que le gusta infantilizarnos, invisibilizarnos y no darnos el valor que merecemos»

 

¿Cómo fue el momento exacto en el que acordáis poner en marcha esta gira? ¿Dónde y cómo ocurrió?
Nat: Aurora ya había colaborado en mi cuarto disco, Felinas, un álbum con colaboraciones con grandes artistas que publiqué en 2024. También había colaborado conmigo en directo en el cierre de gira de Felinas, en la sala del Movistar Arena, que fue un éxito rotundo. Gracias a estas colaboraciones Aurora y yo hicimos muy buenas migas y veíamos la conexión que había en directo entre ambas, a la gente le gustaba mucho vernos juntas; así que sabíamos que la cosa no podía quedar ahí. Cuando vimos que Tahúres Zurdos lo habían dejado de manera indefinida, a Anchel Solana (guitarrista y mánager del proyecto) se le ocurrió la idea de compartir gira y banda, en este caso con los músicos que van conmigo desde hace ya años. Yo sabía que podía ser un éxito porque es una banda infalible y con las canciones de Aurora iba a ser un lujazo. Así que se lo propusimos y aceptó encantada.

Aurora: A raíz de conocernos y de encantarme lo que hace Nat, es una tía que tiene una presencia en escena impresionante y una voz increíble, me lo propusieron ella y Anchel y me pareció una gran idea. Estuvimos ensayando unos días, tampoco fueron muchos, pero como lleva musicazos que son excelentes y que están acostumbrados (Laura, Mariana y Pablo), me fiaba absolutamente.

 

Bautizáis la gira bajo el nombre de Chicas Fuertes. Sin duda, lo sois; pero ¿qué más se esconde detrás de este alegato en forma de conciertos?
Nat: En mi opinión, es toda una declaración de intenciones en este momento en el que la situación es tan hostil en el rock. Y, además, siendo mujeres —que siempre lo tenemos diez veces más difícil— esto de unir fuerzas es una manera de decir «aquí estamos». Nos han acostumbrado a decir que entre nosotras competimos, y yo con esto quiero gritar a los cuatro vientos que no puede ser más falsa esa idea que viene, además, del patriarcado. Lo que quieren es enfrentarnos entre nosotras y, sabiendo lo difícil que lo tenemos, me gusta la idea de apoyarnos, ponérnoslo fácil y sumar fuerzas.
Aurora: A mí me gustaría que esto se normalizara y que no llamara la atención el hecho de que seamos dos mujeres en el escenario, más una batería, más otra guitarrista. Creo que se demuestra con creces que las mujeres somos superválidas en todo lo que nos propongamos en cualquiera de los ámbitos, no solamente en el rock.

 

Un tour en el que ambas escogéis algunas de vuestras propias canciones y las ponéis en común sobre las tablas. ¿Os ha costado dar con el repertorio definitivo?
Nat: La idea es no tener nunca un repertorio definitivo, por lo menos en mi caso. Me gustaría ir cambiando canciones y también sugiriendo a Aurora temas nuevos para que sea un repertorio vivo y mutante, tanto en lo que cante yo de forma independiente de mi repertorio, como en las que cantemos juntas. Aunque también es cierto que hay varias canciones que siempre estarán, que son tótems, como la canción que nos unió, “La noche es”, o “Chicas fuertes”, que lleva el título de la gira y es nuestro grito de guerra.
Aurora: Ha costado un poco dar con el repertorio, sí, porque cuando tienes muchísimas canciones y, además, unas grabadas con tu grupo y otras grabadas en acústico, pues es difícil. Pero bueno, yo soy la autora de prácticamente de todo lo que se ha hecho en Tahúres Zurdos, en letra y en música, entonces, bueno, lo difícil es adaptarlo a que lo toque otra gente, pero, como comentaba antes, son grandísimos músicos y creo que las canciones están funcionando bastante bien.

 

¿Cómo son estos conciertos? Tengo entendido que cantáis vuestras propias canciones, pero que, al final, sí hay temas interpretados a dúo. ¿Cómo asistís a esos momentos tan mágicos en los que oís vuestra obra en voz de la otra?
Nat: Cada una cantamos nuestro repertorio por separado y, a mitad del concierto, o al final, nos juntamos y cantamos algunas canciones juntas. Es muy bonito cómo lo estamos haciendo, porque cada noche es diferente. Antes del concierto echamos a suertes, con una moneda al aire y una mano inocente, quién empieza esa noche, así ninguna tiene más protagonismo que la otra. Es un concierto largo, piensa que, al fin y al cabo, la gente está viendo dos conciertos por el precio de uno.
Aurora: A mí me encanta escuchar mis canciones en voz de otra gente porque me parece que le dan una vuelta de rosca a las cosas y te enseñan a verlo desde otro punto de vista, más como espectador. Entonces cuando Nat canta “Chicas fuertes” o la versión que hacemos de “Because the night” es que me encanta… Y escucharla a ella con sus canciones también.

 

Aurora: «Hace mucho tiempo decidí que era más feliz cuanto menos expectativas me creaba. No creo ni en la justicia divina»

 

¿Cuál es la canción de tu compañera que más te gusta y por qué?
Nat: Con Aurora eso es difícil… ¡porque me gustan muchas! Pero ahora, del repertorio que está haciendo en esta gira de Chicas Fuertes, me quedo con “Afiladas palabras”. Es el momento en el que se queda sola con su guitarra acústica y, la verdad, a mí se me saltan las lágrimas cada vez que la escucho cantar esa canción en directo.
Aurora: Pues es difícil, porque ella tiene muy buenas canciones. Pero hay una en particular, “Pequeña galera estelar”, que me encanta; además de por la dificultad vocal, porque es impresionante la voz que tiene Nat y hasta dónde trepa la tía, por la letra y la música que tiene. Se me ponen los pelos de punta cada vez que la escucho, me parece que es una canción hecha con muchísimo amor y eso lo transmite ella perfectamente.

 

¿En qué momento personal y profesional os pilla este proyecto a cada una de vosotras? ¿En qué andáis metidas, además de en esta gira?
Nat: A mí me pilla en un momento muy emocionante, a poco de sacar mi quinto álbum de estudio, que grabé a finales de octubre del 2024, en Nashville. Es uno de los discos más importantes de mi carrera, ya que creo que he encontrado mi personalidad y confío mucho en estas nuevas canciones y en la producción del disco por parte de Álex Muñoz (Margo Price, John Hiatt, Nikki Lane…). Me puso un equipo para grabar este disco que ni en mis mejores sueños. Fred Eltringham (actual batería de Sheryl Crow, Lucinda Williams, Wallflowers o Gigolo Aunts), el multiinstrumentista Joe Pisapia (Allison Russell, KD Lang), el percusionista Jaime Dick (Allison Russell), el saxo de Paul Thacker o los arreglos de cuerda de Billy Contretras. En el disco he colaborado con José Ignacio Lapido en dos canciones y también con Ánchel Solana en parte del álbum. También con Jairo Zavala (Depedro, Calexico), que ha cantado en una de las canciones, y Marina Iñesta, cantante y guitarrista de Repion y guitarra y coros de Mikel Erentxun, que ha participado grabando coros en varias canciones. La mezcla de Jaquire King, productor de trabajos como Only by the night, de Kings of Leon; Mule variations, de Tom Waits; The fall, de Norah Jones o más recientemente Zach Bryan y Bruce Springsteen.
Aurora: Pues me pilla un poquito de vuelta ya. Son más de cuarenta años en los escenarios y hace mucho tiempo decidí que era más feliz cuanto menos expectativas me creaba. Y hace mucho que no me creo expectativas porque no creo ni en la justicia divina. Además de en la gira con Nat, llevo muchos años haciendo acústicos y compagino lo que hacemos en gira con estos acústicos; es un poco jodido, pero de momento no nos han coincidido fechas, así que estupendo.

 

Nat: «Aurora me mostró un espejo donde fijarme y me hizo ver que siendo tía también se podía tener éxito en el rock»

 

¿Cómo habéis diseñado la hoja de ruta, teniendo en cuenta vuestras propias obligaciones y que hay que compatibilizarlas?
Nat: Lo más complejo a la hora de girar juntas es que vivimos bastante lejos la una de la otra, la banda vive también en Madrid, como yo. Aurora actualmente vive en un pueblo de Navarra, alejada de la ciudad, y para venir de gira con nosotros hace un gran esfuerzo, de ahí la razón de que se hagan solo algunas ciudades y que el sur, por logística, sea mucho más complejo de abordar, a no ser que nos salga algún festival que pague los gastos necesarios. Los promotores y el público tienen que entender que no es tan fácil para nosotras económicamente llegar a ciertos lugares. ¡Ojalá nos lleven al sur! Lo bueno de estar sacando nuevo disco, en mi caso, es que voy a aprovechar también esta gira para presentar mis nuevas canciones en directo.
Aurora: Como comentaba antes, estamos teniendo la suerte de que no nos están coincidiendo las fechas con nuestros otros proyectos. A mí, de repente, me sale un acústico, llamo corriendo a Anchel, le comento que tengo esa fecha comprometida y cuadramos. Y de momento ha ido saliendo todo bien, salvo una fecha que sí coincidió y que pudimos cambiar a tiempo. Así que bien, no nos estamos pisando las mangueras entre bomberos, pero para mí es un poco complicado porque ellos viven en Madrid y yo me pego unas palizas impresionantes viajando en trenes y en bus. Y ahora me pilla con una edad que me cuesta un poquito, pero bueno, todo sea por el amor al rock and roll. No sé cuánto tiempo aguantaré esta tralla, pero, de momento, vamos tirando.

 

Es muy bonito y especial ver a dos mujeres rockeras compartiendo tiempo y espacio, traspasando la brecha generacional, apostando por ella incluso. ¿Es necesario hacer más hincapié en este tipo de iniciativas?
Nat: Por supuesto que sí. Veo necesario que haya más propuestas y presencia de mujeres que hacen rock o música de raíces en todos los sitios. La verdad que me parece muy grave que, hoy en día, no haya apenas mujeres en festivales o fiestas y nos sintamos como unicornios cuando hay tantísimo talento oculto; pero parece que hoy la presencia femenina aún brilla por su ausencia. O bien porque sellos, mánagers o promotores no apuestan, con la excusa de que no venden tanto, o porque muchas de ellas lo dejan por imposible. ¡Hay que apoyar más por parte de la industria y el público! Id a conciertos de mujeres, ¡somos una especie en extinción!
Aurora: Pues sí que es necesario, por mucho que me joda a mí decirlo, porque a mí lo que me molaría es que se normalizara. Que tengamos que estar constantemente recordando lo válidas que somos, que sea una rareza, cuando creo que hemos demostrado con creces en todos los ámbitos que somos magníficas o mejores, pues es un poco agotador, sinceramente. Yo estoy un poquito hasta el mismísimo toto y espero que esto se vaya normalizando, pero soy un poco descreída de la vida y creo que, por desgracia, queda mucho todavía.

 

Aurora: «Siento mucho orgullo cuando hay otras mujeres que hacen rock, es muy difícil hacerte sitio y lo tienes que hacer muy bien para que te respeten»

 

Es jodido, injusto y, sí, agotador; pero veo que tenéis claro que sigue siendo vital reivindicar el papel de la mujer en el rock…
Nat: Por supuesto que sí y, después de leer el libro de Monty Peiro, El diablo vino a mí, que recomiendo encarecidamente a todo el mundo, y de escribir Felinas, libro en el que entrevisto a infinidad de mujeres de la música, puedo decir que sí, que, desgraciadamente, hay que seguir reivindicando el papel de la mujer en el rock. Pero no solo como cantante y compositora o instrumentista, que lo tenemos bastante más difícil que nuestros compañeros para poder vivir de ello y ser respetadas, sino cualquier mujer que quiera introducirse en este mundillo (técnicos de sonido, productoras, periodistas, promotoras…). Aún tenemos que seguir aguantando la condescendencia y el paternalismo de una sociedad a la que le gusta infantilizarnos, invisibilizarnos y no darnos el valor que merecemos. Además de tener un montón de limitaciones a la hora de ser verdaderamente auténticas y gozar de lo que el rock and roll un día nos vendió y vimos en nuestros ídolos masculinos, un privilegio solo reservado para ellos. Creo que aún estamos muy lejos y, a veces, incluso se retrocede. Habría que cambiar el canon desde ya, para que las que vinieran ahora vieran a todas aquellas que han estado ahí, en la sombra, injustamente.
Aurora: Por lo visto sí es primordial, porque hay cantidad de músicas, de mujeres músicos, arrumbadas. Yo he vivido muchas cosas, Nat está viviendo muchas cosas y las que vienen tampoco lo están pasando estupendamente bien… Para mí es agotador que las obviedades tan grandes haya que repetirlas constantemente para que nos hagan casito porque somos mujercitas, y porque haya alguien muy listo que se haya inventado que las mujeres tengamos que tocar por cupo. A mí no me gusta tocar por cupo, tenemos nuestro sitio y nos lo hemos ganado con creces.

 

¿Qué habéis aprendido la una de la otra?
Nat: Yo no paro de aprender al lado de Aurora, además de las conversaciones que he tenido con ella y su manera de decir las cosas sin tapujos que me inspira tanto, veo que es una mujer trabajadora que, de verdad, ama la música y no sabría vivir sin componer y tocar su guitarra. Eso me da fe en la humanidad, personas como Aurora.
Aurora: Pues yo sigo aprendiendo, soy una tía muy curiosa en mi vida y me gusta ver todo lo que pueda. La fortaleza, la templanza, la presencia escénica que tiene Nat es algo que se puede seguir aprendiendo aunque lleves muchos años.

 

¿Qué le dirías a tu compañera, a modo de conclusión de esta experiencia?
Nat: Le daría las gracias por darme la oportunidad de girar a su lado. Que me gustaría que esta gira fuera para nosotras una experiencia inolvidable que nos llene de felicidad, inspiración, experiencias y, sobre todo, que la disfrutamos al máximo. Que haya muchas risas, momentos memorables, abrazos y mucho amor encima y debajo del escenario.
Aurora: Le diría que estoy encantada, que me encanta que se haya acordado de mí para hacer una gira conjunta, que me encanta verla porque es magnífica, que me encanta ver a mujeres fuertes como lo es ella, lidiando con este mundo rockero y con la industria, que es muy jodido. Para mí es un honor seguir girando con ella.

 

Nat: «Nos han acostumbrado a decir que entre nosotras competimos, y yo con esto quiero gritar a los cuatro vientos que no puede ser más falsa esa idea»

 

¿Qué le diríais a ese público que está pendiente de disfrutaros juntas o se está enterando en este momento de que existe esa posibilidad?
Nat: Que lo que va a ver es algo que rara vez se va a repetir. Que va a ser algo único, exclusivo y mágico. Cosas que pueden pasar una vez en la vida y que podrán decir «yo estuve ahí». Dos mujeres de diferentes generaciones que unen su amor por la música y el rock girando juntas, si no vienes a ver esto, realmente no te gusta el rock and roll y el espíritu punk. Dos mujeres uniendo fuerzas con una banda extraordinaria, con Laura Solla a la guitarra y coros, Mariana Pérez a la batería y coros, Pablo Rodas al bajo y Anchel Solana a la guitarra rítmica y coros.
Aurora: Pues creo que ambas les decimos que pasen y vean, pero, de alguna manera, es volver a recordar algo que es muy obvio y que a la gente le llama la atención por el hecho de ser mujeres y, para mí, por un lado, es bonito poder decirles eso, pero, por otro, es agotador. Espero que la gente normalice también el hecho de ver mujeres en este mundo tan masculino y tan jodido.

 

¿Habrá disco en directo de esta gira o tenéis pensado algún otro tipo de colaboración cuando esto termine?
Nat: Es curioso, porque esta pregunta ya nos la hizo alguien, seguramente alguien del público, me refiero a lo del disco en directo; y, la verdad, es que no lo hemos planteado, pero quién sabe. Yo aún no quiero pensar en qué va a venir después, estamos disfrutando del ahora, de la gira que acaba de empezar, ¡aún quedan tantas fechas y tantas ciudades que recorrer! Probablemente, alguna colaboración entre ambas pueda suceder y se nos ocurra por el camino, pero dejemos que sea el tiempo el que nos lo diga, ¿qué será lo próximo?
Aurora: De momento, creo que estamos más en el presente que en otra cosa, estamos pensando en girar y en hacerlo estupendamente. Y cada vez va mejor porque, por ejemplo, en el caso de Nat, ella está en el escenario con la banda que lleva siempre y están acostumbrados. Lo mío, en cambio, se va fraguando concierto a concierto y estoy muy contenta con los músicos y las músicas —vamos a decir las músicas, porque en el escenario estamos tres chicas y un chico, y somos mayoría—. Estoy muy contenta con este formato.