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El oficio de grabar discos. Conversaciones con Joan Surribas, de César Prieto Álvarez

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LIBROS

«Un verdadero tratado de los entresijos de la industria discográfica, convertido en ameno y completo máster para cualquier aficionado a la música, servido con inteligencia por un documentadísimo Prieto, frente a frente con un dispuesto Surribas»

 

César Prieto Álvarez
El oficio de grabar discos. Conversaciones con Joan Surribas
EFE EME, 2026

 

Texto: CÉSAR CAMPOY.

 

Afortunadamente, en los últimos lustros ha comenzado a asentarse una digna corriente investigadora, ansiosa por bucear en la arqueología sonora (en muchas ocasiones, prehistórica) de la historia de la música española. Pocos, sí, pero constantes y corajudos (y corajudas, no lo olvidemos). No se trata, tan solo, de adentrarse, hasta la médula, en la vida y obra de bandas o solistas sino, también, de analizar el entorno necesario, de desempolvar los volúmenes callados de una industria que, en sus inicios, prácticamente aprendió sobre la marcha hasta conseguir altas cotas de profesionalización.

En este proceso, indudablemente, viene jugando un papel crucial la familia Efe Eme, capitaneada por Juan Puchades. Basta con revisar su catálogo, bien en sus diversas bibliotecas o colecciones, bien en cada uno de los volúmenes de los Cuadernos, para saber de qué estamos hablando. Además, César Prieto Álvarez se encuentra entre esa activa nómina de investigadores, ansioso, no solo por saciar su propia curiosidad, sino también por dar cuenta a los demás y, como no me cansaré de repetir, no de ejercer un acto de nostalgia, sino de justicia histórica.

Durante décadas, así pues, en los diversos vehículos fletados por Efe Eme hemos tenido la oportunidad de adentrarnos en los universos de artistas de variados estilos y épocas pero, también, en la imprescindible y, en muchos casos, semidesconocida (por el gran público) labor desarrollada por técnicos, arreglistas, compositores, productores… Maryní Callejo, Alain Milhaud, Joaquín Torres, Teddy Bautista…

Ahora, merced a distendida charla de Prieto con nuestro protagonista, tenemos el inmenso gusto de recorrer sesenta años de historia de nuestra música, desde dentro, desde el otro lado de la pecera, agarrados a la mesa de sonido de un estudio o de un directo. Porque eso y mucho más representa el omnipresente Joan Surribas, ingeniero de sonido y técnico de cabecera de centenares de artistas, la mayoría de ellos, básicos para entender la evolución de la industria musical en España en mil y un estilos: rock, pop, beat, canción romántica, de cantautor, folk, flamenco, copla, rumba, cançó…

El oficio de grabar discos. Conversaciones con Joan Surribas, comprenderán, apenas tiene desperdicio porque está repleto de hechos y anécdotas que conforman la biografía de un profesional que fue creciendo y evolucionando al mismo ritmo que lo hacía el entramado empresarial y artístico musical de nuestro país. Exactamente, con la misma cadencia, más que nada, porque cualquier paso dado por Surribas y cada uno de sus compañeros del sector, influía en el desarrollo de este. ¿Establecemos una seleccionadísima cronología para que todos entendamos de qué y quién estamos hablando? Luis Mariano – The Shadows – Dúo Dinámico – Lone Star – Antonio Molina – Los Salvajes – Aute – Farina – Serrat – Peret – Los Amaya – Cecilia – Camarón – Parrita – Humet – María Jiménez – Burning – Gato Pérez – El Fary – Dyango – Los Burros – Los Chunguitos – Ketama – Loquillo – Mojinos Escozíos – Shakira…

Como presumirán, este libro es de esos que se devoran del tirón. Además, se completa con declaraciones de profesionales que, en alguna ocasión, se cruzaron en el camino de nuestro hombre, así como un glosario con los protagonistas principales de estas seis décadas de vicisitudes. Un verdadero tratado de los entresijos de la industria discográfica, convertido en ameno y completo máster para cualquier aficionado a la música, servido con inteligencia por un documentadísimo Prieto, frente a frente con un dispuesto Surribas, de sorprendente locuacidad. Una delicia, en definitiva, que huele a noches interminables en el estudio de grabación, a moqueta y madera insonorizadas, y a los grandes del gremio: a Perpiñá, a Torres, a Batlle, a Loeches, a Cobos, a Fernández Soria, a Vinader…

La conclusión se presume muy sencilla: sin la condición de habilidad, profesionalidad, riesgo, invención, tremenda dedicación, juanpalomismo, innovación, meditación o improvisación en la labor de Surribas y de sus predecesores, coetáneos y sucesores, la trayectoria de muchos de sus artistas de cabecera no hubiera sido la misma, sus canciones no hubieran sonado igual y, posiblemente, el devenir de nuestra historia musical sería otro. Sigamos haciendo justicia.

Anterior crítica de libros: Lo que no se ve, de Cristina Fernández Cubas.