LIBROS
«Resulta original en sus planteamientos, enormemente variados. Cualquier lector encontrará aquí cuentos que le harán disfrutar, y mucho»

José Ángel Barrueco
Antivirus y otros relatos de plagas y paranoias
EFE EME, 2025
Texto: CÉSAR PRIETO.
José Ángel Barrueco es escritor de largo alcance, tanto en cantidad como en variedad. Ha publicado varios libros que abordan todos los géneros, incluso las misceláneas. Para ampliar esta diversidad textual, escribe también en prensa como crítico de cine y literatura. Esta abundancia también es temática en este Antivirus; aunque, como el título indica, las plagas y las paranoias sean sustrato de muchos de los relatos.
Empieza así, con historias que abordan pequeñas narraciones de zombis en campos de concentración nazis, recuerdos del último delincuente juvenil de los años ochenta, parejas que van a por su dosis sin un euro en el bolsillo o rencillas y reyertas, que tanto pueden ser en ámbitos campesinos como entre vendedores de droga, con finales muchas veces inesperados. Todo es sucio y marginal, agresivo incluso, y la jerga de cada personaje sale de su boca de manera natural.
Pero, poco a poco, va entrando en el libro otra manera de abordar la existencia de sus personajes: los sentimientos. Puede ser el amor, en “Carne y pescado”, en el que el carnicero del mercado se enamora de Úrsula, la dependienta de la pescadería. O la enfermedad, en el cuento del mismo título, en el que una madre es la que se ve asaltada por dolencias. Puede ser la relación entre padres e hijos, en el maravilloso “El espíritu de Svevo Bandini”, lleno de sentimientos que van del amor al odio.
En su inacción, es perfecto “Muelas y señales”. Un escritor casi treintañero, bohemio y descuidado, de clase baja, ha de conseguir un trabajo para pagar al dentista. Logras meterte en esa carretera donde lo han destinado, logras sentir el calor asfixiante. Me ha recordado a esos cuentos de realismo crudo y pasivo de Ignacio Aldecoa.
También aparecen en “Al final de la carretera” aquellas rutas en las que un joven de 17 años, lejos del camping donde está instalado con sus amigos, en la zona de Sanabria, intenta regresar en autostop después de ir a las fiestas patronales de un pueblo cercano. Se declara en él deudor de John Fante, de Kerouac, de toda la generación beat.
Pero la joya de la corona deriva de aventuras vividas por el propio autor: una plaga de chinches invade su casa. Es un relato hecho de contrapuntos, que comienza con la figura de John Southall en 1726, el primer exterminador profesional, webs, artículos de periódicos o páginas del National Geographic. El tema gira alrededor de una obsesión, desde el momento en que el narrador observa un movimiento leve en la sábana bajo la luz del flexo que le permite leer en la cama. Estrategias bélicas, ataques y defensas o relaciones familiares se alían para llevar adelante un relato modélico, con un extraordinario dominio del lenguaje y, sobre todo, de la estructura.
Antivirus es un libro lleno de detalles y que conduce la narración con maestría, llevando al lector a su terreno, ligándolo, manejando el tempo de forma magistral. Además, resulta original en sus planteamientos, enormemente variados. Cualquier lector encontrará aquí cuentos que le harán disfrutar, y mucho.
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Anterior crítica de libros: Las 100 mejores bandas sonoras, de Fernando Fernández.

